El objeto de esta contratación con Wellness TechGroup es el diseño, desarrollo y construcción de colectores inteligentes de superficie para la caracterización de residuos sólidos orgánicos, basados en el uso de tecnologías abiertas de IoT, la aplicación de algoritmos de aprendizaje automático y el uso de datos abiertos cómo fuentes para el enriquecimiento de modelos de predicción con información contextual. La puesta en funcionamiento de estas tecnologías permitirá controlar el cumplimiento de los objetivos del convenio Smartiago.
El concejal Gumersindo Guinarte remarcó el esfuerzo que supone para una administración municipal de un ayuntamiento como Santiago llevar adelante un proyecto de esta naturaleza, que supone dinámicas en las que no teníamos ninguna experiencia, y agradeció la todo el personal municipal el afán e implicación en el proceso.
Guinarte destacó también que Santiago es la primera ciudad española patrimonio de la humanidad que lleva a cabo un proyecto de esta naturaleza, con toda su complejidad, y que, desde el Ayuntamiento, confían en sacar la licitación total de los retos en que subdivide el proyecto Smartiago. Quedan aún dos licitaciones por llevar a cabo, que saldrán a principios del año próximo y tendrán una ejecución de 18 meses.
También recordó que los proyectos de CPI no pueden utilizarse para que las administraciones públicas se abastezcan de suministros e infraestructuras: no se pretende comprar una cantidad elevada de colectores, sino llevar a cabo proyectos piloto limitados en su alcance que después puedan ser aprovechados por esta y otras administraciones para mejorar la prestación de servicios públicos municipales.
Proyecto piloto
A empresa adxuctaria del proyecto Smartiago de la licitación CPI del reto de RSU, Wellness TechGroup, cuenta con presencia internacional y más de 18 años de experiencia en smart cities, iluminación, energía y en la gestión de RSU, así como con una grande experiencia en proyectos de I+D+i. Su director ejecutivo, David García Ternero, mostró su agradecimiento a la ciudad de Santiago por su apuesta por la innovación para solucionar la gestión de los residuos, uno de los grandes problemas a nivel mundial, en sus palabras.
García Ternero afirmó que la tecnología tendrá un papel determinante para ayudar a cumplir la directiva comunitaria de conseguir el 50% del tratamiento de los residuos, y la parte orgánica, la que se va a tratar en el marco del proyecto Smartiago, supone el 25% de todos los residuos que se generan y en los que existe aún muy poca reutilización.
Los tres colectores que se instalen durante el proyecto estarán dotados de sensorización, para que sea esta tecnología la que determine el momento preciso para que los residuos pasen a la siguiente fase de tratamiento en función de su estado. Además, la ciudadanía estará en el centro del proyecto, siendo una parte muy importante del proceso, buscando la calidad del reciclaje en el propio origen del depósito del residuo. Los colectores, que serán energéticamente autónomos y contarán con sistemas antivandalismo, podrán llegar a detectar impurezas o contenidos impropios en los residuos depositados.
Desde la instalación del piloto, prevista para la fase final del proyecto, el objetivo será lograr que la ciudadanía se adhiera al proyecto, según el director ejecutivo de Wellness, buscando un cambio de modelo que se pueda replicar también en otras ciudades, con el fin de mejorar la calidad de los servicios ofrecidos a los ciudadanos.
Cofinanciamento FEDER
El proyecto Smartiago se desarrolla en el marco de un convenio de colaboración de la Línea FID (Fomento de la Innovación desde la Demanda) entre el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Ayuntamiento de Santiago de Compostela y está financiado en un 80% por el Hondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) en el marco del Programa Operativo Plurirrexional de España 2014-2020. También está cofinanciado por la Agencia Gallega de Innovación (GAIN) en un 10 por ciento.



